La gente suele mezclar muchos conceptos cuando habla de la timidez, la introversión, la sociabilidad, etc. Así solemos pensar que una persona extrovertida no puede ser tímida, o que una persona sociable no pueda tener miedo de hablar frente a un grupo.
En el estudio de la timidez y su faceta patológica (denominada fobia social) los psicólogos han planteado tres dimensiones distintas que influyen en este concepto.